Desfiladeros de vértigo
El agua siempre tiene un no sé qué que calma nuestro espíritu. Y cuando la vemos encajonada entre dos muros de piedra que se alzan hasta el infinito, remansada, parece […]
El agua siempre tiene un no sé qué que calma nuestro espíritu. Y cuando la vemos encajonada entre dos muros de piedra que se alzan hasta el infinito, remansada, parece […]