Andrómeda, Orión, Pegaso, Antares… las constelaciones brillan con fuerza en este cielo de Lleida negro como el carbón, animadas por la atmósfera limpia y la falta de contaminación lumínica. ¿No os parecen alucinantes? Y es que los cielos del Parc Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici y del Montsec, con el Parc Astronòmic del Montsec, en Àger, son el escenario ideal para asomarse a los brillos del universo. Es un buen inicio para disfrutar de nuestras vacaciones, más si cabe cuando realizamos un turismo responsable como el que propone el libro Turismo sostenible de la colección El Mundo de los Pirineos, donde encontrarás excelentes propuestas por Lleida ligadas al compromiso con la tierra. Hay numerosos destinos encantadores que nos permitirán medir la huella que dejamos a nuestro paso.


Si hablamos de sostenibilidad, caminar por un bosque es un buen ejemplo, a lo que añadimos los beneficios que nos aporta para el espíritu y la mente. En Lleida cuentan con ejemplos de primera, como Conangles y Baricauba. ¿Sabes esa sensación de paz y de conexión con la tierra? Aquí la vives. Podemos descubrir más bosques en los que perdernos en una combinación de silencios y trinos en Paseos y rutas por bosques del Pirineo oriental. Es una invitación a escuchar el repiqueteo de los carpinteros, el ulular de la pequeña lechuza Tengmalm, o el trote ligero de los ciervos.


Para sensaciones placenteras, de todas formas, nada mejor que un buen lago. De estanys van sobrados en el Pirineo, tenemos donde elegir, desde los grandes, como Certascan, hasta escondidos entre paredes de piedra, o los muy famosos, como el de Sant Maurici, en el Parc Nacional de Aigüestortes i Estay de Sant Maurici, donde los Encantats se reflejan y dan forma a una postal idílica. Un recorrido de menos de tres kilómetros nos conmina a rodearlo. ¿Qué nos ha sabido a poco? Pues en Rutes a estanys excepcionals, de Jordi Bastart encontraremos un sinfín de ideas refrescantes.


O ¿qué os parece una Travesía por los valles de Peguera y Monestero, en Lleida, con una impresionante colección de estanys? Además de lagos, nos asomaremos a rincones idílicos, que hay muchos, como el Pla de Boavi, un rincón delicioso para pasear por prados que verdean entre bosques de abetos y abedules, arrullados por torrentes serpenteantes; y ¡qué decir de la Artiga de Lin, en Val d’Aran! Estos y más (¡descúbrelos!) aparecen en el libro Parajes idílicos del Pirineo oriental.


No podemos irnos sin visitar su patrimonio, como las iglesias románicas de La Vall de Boí, la imponente Seu Vella de Lleida, el poblado ibérico de Els Vilars de Arbeca, los castillos de la Segarra y del Urgell, el santuario del Miracle de Riner… y además de visitar magníficas edificaciones, realizar una rutita para completar la jornada y luego comer algo rico de la tierra. Caminar y descubrir el mejor románico es lo que te proponemos en Rutes per a coneixer la joies del romànic, mientras que en Rutes per a tastar els productes del país degustamos las delicias y sabores arraigados a la tierra.



Estas vacaciones, el Pirineo y las Tierras de Lleida te invitan a un viaje que conecte con las emociones, con la cultura y con la mejor gastronomía. Busca los libros mencionados en sua.eus y diseña tu itinerario de vacaciones en https://aralleida.cat/es/
